La inflación avanza en la Argentina, pese a que las cifras oficiales del intervenido Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) minimicen el nivel porcentual de los incrementos. Ante el reclamo de la sociedad para conocer qué pasa con los precios, en especial en los de artículos de primera necesidad, LA GACETA salió -carrito en mano- a realizar compras en un supermercado, con la intención de que nuestros lectores tengan alguna base de referencia sobre lo que sucede con los valores de algunos artículos. Para encarar esa comparación de precios (no se puede hablar técnicamente de medición de la inflación), se realizó lo siguiente: el 30 de noviembre de 2010 se adquirieron 40 productos (ver LA GACETA en...), en un supermercado del radio céntrico, y se guardó el ticket. Al mes, el 30 de diciembre pasado, se regresó al mismo supermercado, se adquirieron exactamente los mismos artículos (de igual marca y peso) y se comparó el nuevo ticket con el que se había guardado.

De la lectura intermensual de la canasta completa de 40 artículos se desprende que el valor de ese grupo de productos se encareció un 3,3%, cifra bastante menos importante que lo que se esperaba iba a ser, teniendo en cuenta que el último mes del año siempre concentra incrementos de precios ante el fuerte crecimiento del consumo.

Más allá de ello, los aumentos en los valores no fueron uniformes y se concentraron puntualmente en algunos productos. Por ejemplo, el que más aumentó fue el pollo congelado, con un alza de un mes al otro del 26%. Le siguen el atún enlatado en aceite (+25%), la sal fina (+23%) y la yerba mate por 500 gramos (+21%). También registraron incrementos importantes algunos artículos de aseo personal como el shampoo, que subió un 18%, y otros de limpieza, como el jabón en pan, que experimentó un alza de un 19%.

Para abajo

En contrapartida a las subas, el 15% de los productos que integran la canasta elaborada por LA GACETA sufrió mermas en sus valores durante el mes. Son el puré de tomate en conserva (-7%), los huevos (-10%), la crema dental (-0,5%), las galletas saladas por tres unidades (-2%), el jabón en polvo (-2,5%) y el dulce de leche (-35%). "Las subas y las bajas en algunos productos muchas veces tienen que ver con las promociones u ofertas", explicó el gerente de una cadena de supermercados consultado sobre las variaciones por LA GACETA. Sin embargo, se tuvo la precaución de que los artículos seleccionados para el relevamiento no sean los que integran ese tipo de acciones comerciales, por lo que se interpreta que la caída en sus precios se debieron a cuestiones de mercado.

No cambiaron

Otro dato curioso es que el 45% de los productos de esta canasta no experimentó modificaciones en sus valores durante el mes en análisis. Lo más sorprendente es que ninguno de los cortes de carne vacuna tomados para este estudio sufrieron cambios en sus precios. Se trata de la costilla para asado, la bola de lomo para milanesa y el primo para moler. La mayoría de las productos de limpieza personal y del hogar tampoco tuvieron ajustes. Fue cero el porcentaje de aumento para la esponja para vajilla, para el detergente y para el jabón de tocador.

En definitiva, el bolsillo sintió el impacto del alza de precios sólo en algunos productos. Eso sí, cada vez se pueden adquirir menos artículos con $ 300: sólo seis bolsas se llenaron con $ 286,12 el 30 de noviembre pasado y se gastó $ 295,60, un mes después, para conseguir igual cantidad de bultos. El desafío para los consumidores está en comparar precios y buscar los mejores para tratar de esquivar las alzas generalizadas.